Martes, 01 de marzo de 2005
Mi brillante idea no ha caído en saco roto. Cuento con el beneplácito de eminentes autoridades tertulianas locales (la Engracia, el Pepón y Don Luis, el médico)
Mañana mismo le diré a Don Salustiano que se ponge en contacto con su primo, que como dije está de misionero en Tanzania, para comenzar con los trámites burocráticos y que así podamos recibir lo antes posible a nuestro felino futuro vecino.
Tomo nota de lo aconsejado por Don Salustiano en lo referente al botellón. No podemos dejar que esa música y esos pendientes llamados "pircinings" (que dicho sea de paso son como narigones novilleros) tomen posesión de nuestra sana infancia.
Ceferino
Por: Ceferino Cascajo de Centeno | General | Comentarios (0) | Referencias (0)
Pensamientos y demás aventuras de Ceferino, el alcalde justiciero, y de Don Salustiano, cura-párroco del lugar.